Las rabietas de los niños de uno a tres años, claves para manejarlos. - Peque Ayuda

Las rabietas de los niños de uno a tres años, claves para manejarlos.

Las rabietas son parte de la vida diaria de algunos niños, aunque pueden ser menos frecuentes en otros. Los niños nos ponen a prueba constantemente y nosotros nos desesperamos, pero hay que tener en cuenta que no lo hacen con intención de fastidiarnos. Simplemente, todavía no saben expresarse de otra manera.

De momento, el niño no tiene el lenguaje tan desarrollado como para expresar lo qué quiere y tampoco sabe todavía cómo manejar el enfado o la frustración que está sintiendo de forma tan intensa. Entonces, ¿qué hacemos? ¿Esperar hasta los 4 años? Se preguntan muchos padres. Lo cierto es que es a partir de esa edad cuando las rabietas empiezan a formar parte del pasado, pero en el día a día, hay muchas cosas que se pueden hacer para, entre todos, acabar con las dichosas pataletas.

Los berrinches son algo que todos los padres debemos afrontar durante las diferentes etapas de desarrollo de nuestros hijos, aunque tengamos la suerte de contar con el niño más tranquilo del mundo. Si tu hijo tiene 12 meses o más y te preocupa no saber cómo manejar con respeto sus momentos de enfado, lo primero que hay que entender es que el niño a esta edad  es simplemente incapaz de controlar sus emociones esto te  ayudará a ver la situación de forma más constructiva, y no pensar en que se trata de un desafío a tu autoridad.

CAUSAS HABITUALES DE LAS RABIETAS.

Hasta antes del año, los llantos de un bebé son una forma de comunicar sus necesidades, si tiene hambre, frío, calor, está incomodo, no logra dormir o le duele algo. Sin embargo, a partir de los 12 meses empieza a darse gradualmente un proceso de búsqueda de autonomía y nuestro bebé, que ya ha dejado de serlo, empieza a tratar de hacer valer sus deseos y sus gustos más allá de solo sus necesidades. Es entonces cuando damos la bienvenida a los berrinches y las rabietas.

¿Cuáles son, por tanto, algunas de las causas más habituales por las que los niños de un año o más tienen rabietas?

  1. Quieren hacer algo que no está permitido.
  1. Quieren hacer algo que no pueden.
  1. No logran expresar sus necesidades o deseos (el desarrollo del lenguaje a menudo ayuda a disminuir los berrinches).
  1. No se sienten bien (puede ser que estén muy cansados o les duela algo).
  1. No logran obtener la atención que desean.

Claves para manejar las rabietas.

A continuación se describen algunas claves que pueden ayudarte a prevenir o manejar las rabietas.

  • Anticiparnos a los momentos delicados. Para prevenir muchas de las rabietas de tu pequeño, trata de planear su día de manera que la frustración permanezca dentro de los límites de su tolerancia, la mayor parte del tiempo. Los niños son más propensos a los berrinches cuando están cansados o sobre estimulados. Conocer las situaciones que ponen vulnerable a nuestro hijo a un berrinche nos permite anticiparnos y tener posibilidades de evitarlo. De modo que podemos evitar llevarlo a las compras si no ha dormido la siesta o no ha comido.
  • Pregúntale lo que sucede.Si el  niño está en medio de un arranque, averigua cuál es el problema. Si es necesario, utilice un tiempo fuera para que tu hijo se calme, o recuérdale con calma cuáles son las reglas de la casa y las expectativas: No está permitido gritar ni arrojar cosas; por favor, detente inmediatamente y cálmate. Aunque en esta etapa se encuentran en  desarrollo el lenguaje y quizá no logre explicar a detalle lo que le sucede, es necesario que cuando el niño se  calme, preguntarle qué le hizo enojar y de esta manera aprenda a expresar sus emociones sin llorar o gritar. Podrías decirle: «Usa tus propias palabras para decirme qué pasa y por qué estás enojado». Esto ayuda  a convertir las emociones en palabras y a comprender qué se requiere para resolver el problema. Sin embargo, no presiones demasiado para que tu hijo hable inmediatamente. Es posible que necesite tiempo para reflexionar antes de estar listo para hablar.
  • Crea reglas básicas y claras.Establece  expectativas claras sobre lo que es y no es aceptable, sin utilizar amenazas, acusaciones ni palabras humillantes. El niño comprenderá el mensaje si  se hace afirmaciones claras y simples acerca de lo que no está permitido.

Productos Destacados

  • Mantén la calma. Si el berrinche parece no terminar nunca y estás perdiendo la paciencia, túrnate con otro adulto para manejarlo mientras te das un respiro. Mantenerse calmo y no elevar el tono de voz ayuda a que no crezca la tensión. Esto es difícil en una cultura que culpa a los padres cuando los niños hacen una pataleta. Pero recuerda que tu niño no está tratando de humillarte a propósito, simplemente no puede manejar la situación. Tu trabajo no es castigarlo, sino tener empatía, validar sus emociones, guiarlo y mantener la calma. Deja que la gente piense lo que quiera. Ayuda al niño a expresar en palabras lo que está sintiendo y ofrécele un abrazo, aunque se rehúse, quizás no quiera dártelo inmediatamente, pero al calmarse busque tus brazos.
  • Establecer límites. Mantener la calma no significa ceder a los deseos del niño. El ceder ante las rabietas no lo fortalece ni le enseña a lidiar con su frustración. Es decir, hay que decir no cuando es necesario y aceptar su frustración. Los niños están poniendo a prueba su poder y sus opciones y si no mantienen los límites  establecidos, continuará este comportamiento».
  • Dale al niño la posibilidad de escoger. Para prevenir las batallas cotidianas y evitar que el niño controle la rutina familiar, puedes darle opciones al niño que se muere por ejercitar su recién descubierta autonomía. La idea es darle siempre dos opciones y marcar los límites. Por ejemplo si se le pregunta “¿qué quieres de postre?”el abanico de opciones que se abre ante el pequeño es infinito y esto nos puede llevar a que escoja alguna que no deseamos que coma y al negárselo comenzar un berrinche. Sin embargo, si se le da elegir únicamente entre dos opciones, ambas válidas, es más que probable que todo siga en calma. Preguntando ¿quieres un banano o prefieres un yogur? Y con esto sabrá que puede escoger únicamente entre lo sugerido  y concentrándose en ello.
  • Refuerzo positivo. Muchas veces las rabietas son muestras de rebeldía por negarle hacer algo. Por eso es frecuente que cada vez que se le niegue o no se le permite hacer algo, él intente hacerlo o se tire al piso a llorar hasta lograr que pierdas la calma y se le permita hacerlo. Pero si en lugar de decir no pintes la pared, decimos “en lugar de pintar la pared utilicemos una hoja o cartulina para tu dibujo, verás que queda muy lindo” la cosa cambia. Se le está prohibiendo una cosa, pero permitiendo otra y enseñándole el lugar adecuado para pintar de forma positiva sin utilizar la palabra “NO” que tanto frustra a los niños, ya que a su edad es difícil comprenderla.

A medida que tu niño crezca podrá manejar mejor las cosas. Eso significa que tendrá menos frustración extrema en su vida diaria. También podrá conocer y comprender más, y su vida tendrá menos novedades que lo asustan.

Con la ayuda del lenguaje también distinguirá entre fantasía y realidad. Una vez que llegue a este punto, podrá ser capaz de expresar lo que siente sin necesidad de llorar, patalear o gritar y conforme crezca comprenderá que las restricciones que tú le impones son razonables.

Más vendidos

Back to Top